
Todavía no hace ni diez años que las nuevas tecnologías han entrado de lleno en nuestra vida diaria y de pronto nos paramos y pensamos, ¿cómo viviamos antes sin móvil, internet y puertos USB :P? La siguiente reflexión es, ¿somos más felices ahora que antes por tener todo esto? Rotundamente no. La felicidad es muy difícil de cuantificar, sólo se puede teorizar sobre ella como bien hace este señor, pero basándome en datos como el incremento desmedido del consumo de antidepresivos y ansiolíticos, del que seguramente también tengan bastante culpa los médicos haciendo creer que están recetando el súmmum contra la tristeza, y en valoraciones propias, yo diría que en general la gente no es más feliz. Es más en esta lista se puede ver cómo los países más felices (desconozco los criterios que han utilizado para llegar a esa conclusión) no son ni de lejos los más avanzados tecnológicamente. Si el fin último de toda persona es estar satisfecha con su vida, ¿qué papel juegan los avances de la técnica en todo esto? ¿Por qué nos empeñamos en avanzar científicamente si eso no repercute en nuestro bienestar? No me gusta la demagogia pero en dos meses hará 40 años de la llegada del hombre a la Luna y en muchos países del mundo la gente se sigue muriendo de hambre. ¿Adónde queremos llegar? Ni lo sé, ni lo entiendo, ni me cabe en la cabeza.

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