sábado, 6 de junio de 2009
miércoles, 3 de junio de 2009
No hombre si los pisos nunca bajan...
Y llegó. Parecía que nunca pasaría pero pasó. El precio de la vivienda en España está cayendo. Hay que leer la frase unas cuantas veces para creérselo. ¿Los pisos bajando? El aterrizaje suave que hasta no hace mucho pronosticaba nuestro amigo se ha convertido en uno de emergencia al más puro estilo “Aterriza como puedas”.
Ayer leía que el Servicio de Estudios Económicos del BBVA calcula que de aquí a 2011 el precio de los inmuebles se desplomará un 25% y eso que son previsiones optimistas porque entidades como UBS y Credit Suisse creen que ese porcentaje llegará al 30%. Lo que está claro es que se acabó la época de las “vacas gordas”.
La noticia me deja un regusto agridulce; por una parte me quedo más tranquilo sabiendo que los precios serán más razonables cuando llegue el momento por el que todo españolito que se precie debe pasar para demostrar a la sociedad que es una persona de provecho, la compra del piso. Por la otra me da miedo lo que todo esto puede conllevar. Si sabes que un piso te va a costar menos el año que viene que este y no tienes prisa en volar del nido de papá y mamá vas a posponer tu decisión de compra. Si esto lo hace mucha gente se llega a una situación de paralización del mercado inmobiliario que afecta a todos los brazos (y piernas) de la economía. Por lo tanto quizás ni pueda plantearme comprar porque no tenga trabajo o si lo tengo sea en condiciones muy precarias. Es la pescadilla que se muerde la cola. Y esto nos pasa por creer que la construcción puede ser el motor de una economía. ¡Y un par de huevos duros!
